Pau

La nobleza de los espacios depende de quien la habita, un mero rincón puede ser un espacio sin vida o el lugar favorito de una familia, todo depende del uso que le des y de su diseño. Este familia tenía muy claro que un hogar no se crea fortuitamente, cada detalle ha de estar estudiado, razonado y proyectado con convivencia con el usuario y el arquitecto. Toda la casa, un triplex en pleno barrio de Sant Gervasi, Barcelona. Había estado reformada hace años con un estilo acogedor y perecedero, toda, a excepción de la zona de cocina, lavadero y habitación de servicio. 

El encargo consiste en renovar esta área, manteniendo ese aire acogedor propio de la vivienda, pero priorizando la practicidad, higiene y funcionalidad propias de una cocina y el resto de espacios funcionales que le acompañan. El diseño parte de la mezcla de materiales nobles como la madera, con materiales funcionales como son el porcelánico en gran formato y el neolith para las grandes superficies de encimera. Se escogen los tonos claros, blanco para las zonas más de trabajo, beige asalmonado para la zona de office y pasillo de acceso, este tono crea transición entre la zona más funcional y por tanto blanca y el distribuidor y salón de la casa, de tonos amarillos anaranjados. Se replica la boiserie existente de la casa, apanelando todas las paredes del pasillo y zona office, esto permite crear una textura, a la vez, que disimula las puertas que dan a la despensa y la habitación de servicio. Esta boiserie se extiende en la zona de la office creando una pared donde se ubica el banco para la mesa de la cocina; hasta llegar al mueble zona desayuno. 

El diseño destaca por mantener una estética de conjunto, pero dando personalidad a cada espacio según su funcionalidad. La iluminación, obsesivamente cálida, es la clave final que envuelve y da cuerpo a los materiales escogidos. 

Cliente:
Privado

Equipo:
Septiembre Arquitectura, Sara Baldasano.

Colaboradores:
Carpinteria Soldevila, Cocinas Santos.

Photo:
José Hevia

Ubicación:
Barcelona

Año:
2016