Urg

La sobriedad como punto de partida, es la clave de este proyecto. Se trata de una reforma de un piso en la Eixample Dreta de Barcelona, un séptimo con buena orientación,  grandes patios interiores y una terraza al patio interior de manzana. Com 125 m2 construidos, la vivienda tiene todos los requisitos para poder potenciar los espacios y la iluminación natural.

El proyecto redistribuye toda la planta, originalmente con cocina cerrada y un largo pasillo. Para ello, se transforma el recibidor en un gran hall distribuidor, convirtiéndose en el eje central que da acceso al resto de espacios y a la vez separa la zona de día con la de noche. Se mantienen tres habitaciones, dos de ellas dobles, la suite principal se dota de un espacio para vestidor y baño propio. El espacio de cocina-salón-comedor se conecta a este gran hall, permitiendo cerrarse con una gran puerta corredera en caso de necesidad privacidad con la zona de noche. A medida que avanzas por el salón, una zona de estudio te recibe, para dejar paso al salón comedor y posteriormente la cocina abierta, ambos espacios con salida a la terraza exterior.

Es un piso para un hombre soltero y esto se manifiesta en el carácter con guiño masculino del diseño. El juego del contraste entre el blanco roto y el gris antracita es el recurso principal del interiorismo. Se potencia el uso de materiales nobles, parquet de madera natural para aumentar la sensación de calidez, en contraposición con el juego de colores opuestos. Grandes superficies de armarios panelados que se funden con las puertas que llegan hasta el techo. Geometría, proporción, linealidad y sobriedad, resumen el concepto de esta reforma.

Cliente:
Private

Equipo:
Septiembre Arquitectura, Sara Baldasano, Damian Figueras

Colaboradores:
Construcciones Merino

Photo:
José Hevia

Ubicación:
Barcelona

Año:
2018